Sumando por el Agua: infraestructura, educación y comunidad para ampliar el acceso a derechos

Sumando por el Agua es un proyecto de Sumando Argentina que busca mejorar las condiciones de acceso al agua, el saneamiento y la higiene en comunidades urbanas, combinando obras de infraestructura con propuestas socioeducativas y de fortalecimiento comunitario.

El acceso al agua potable es una condición indispensable para la salud, el cuidado personal y comunitario, y el ejercicio de otros derechos. Sin embargo, incluso en barrios donde existen redes de agua, persisten dificultades por conexiones precarias, instalaciones deterioradas, problemas de saneamiento o falta de equipamiento adecuado.

Frente a esta realidad, el proyecto Sumando por el Agua propone una mirada integral: mejorar la infraestructura y, al mismo tiempo, fortalecer las capacidades de las personas y organizaciones que sostienen esos espacios todos los días.

Los espacios comunitarios como punto de partida

Comedores, centros culturales, espacios educativos, organizaciones sociales y otros ámbitos comunitarios cumplen un rol central en los barrios. Son lugares de encuentro, alimentación, aprendizaje, cuidado y organización, y reciben cotidianamente a niños, niñas, jóvenes y familias.
Muchas veces, estos espacios funcionan con instalaciones de agua, baños, cocinas o sistemas de almacenamiento que necesitan ser reparados o mejorados. Por eso, el proyecto concentra allí parte de sus intervenciones: una mejora realizada en un espacio comunitario puede alcanzar a muchas personas y fortalecer iniciativas que ya existen en el territorio.

Una transformación que va más allá de la obra

Sumando por el Agua combina las mejoras físicas con un abordaje comunitario y socioeducativo. La propuesta incluye actividades sobre cuidado del agua, higiene, salud y ambiente, junto con herramientas de participación ciudadana, economía circular y fortalecimiento de mujeres referentes.

Las actividades se diseñan teniendo en cuenta las características de cada territorio y las necesidades de quienes participan. Infancias, juventudes y mujeres forman parte de propuestas que buscan generar conocimientos y prácticas que puedan permanecer una vez finalizadas las obras.

La sostenibilidad de una mejora no depende solamente de la infraestructura: también requiere información, participación y herramientas para cuidarla y sostenerla en el tiempo.

Barrio 21-24/NHT Zavaleta (2023-2024)

En 2024, Sumando por el Agua se implementó en el Barrio 21-24/NHT Zavaleta, en la Ciudad de Buenos Aires, con el apoyo de FEMSA. La iniciativa permitió realizar mejoras en cinco espacios comunitarios. En conjunto, estos espacios recibían a más de mil personas. La experiencia permitió consolidar una metodología que articula diagnóstico territorial, mejoras de infraestructura y formación comunitaria, entendiendo que estas tres dimensiones son necesarias para generar cambios sostenibles.

5 espacios comunitarios mejorados  · 1.140 personas alcanzadas · Actividades con infancias, juventudes, mujeres y referentes comunitarias

“Gracias a FEMSA y Sumando por el Agua, cambiamos la grifería, el termotanque que se nos había roto, que para nosotros es muy importante para cocinar, porque con eso ahorramos un montón de gas usando el agua caliente. Todos los utensilios se utilizan mejor con el agua caliente. Mismo por la higiene, que tenemos un buen baño para toda la gente, y trae muchos beneficios la higiene personal de la gente que visita el lugar.”

Miriam, responsable del comedor “Sin fronteras”, Barrio 21-24

Villa Inflamable (2026)

En 2026, comenzó una nueva implementación en Villa Inflamable, Dock Sud, Avellaneda, un barrio con una fuerte identidad comunitaria, atravesado por la cuenca Matanza-Riachuelo y por una histórica convivencia con actividades industriales.

Aunque la extensión de la red formal de agua significó un avance importante, todavía conviven diferentes situaciones de acceso: conexiones informales o compartidas, instalaciones precarias y dificultades en el abastecimiento y el saneamiento.

En este contexto, y con el apoyo de FEMSA, Sumando por el Agua trabajó junto a espacios comunitarios para mejorar sus condiciones de infraestructura y acompañar a quienes los gestionan.
El proyecto 2026 alcanzó a 1.200 personas a través de mejoras en ocho espacios comunitarios y a 220 personas mediante propuestas socioeducativas orientadas a infancias y adolescencias, jóvenes y mujeres líderes.

Se desarrollaron actividades para fortalecer los conocimientos y aprendizajes sobre derechos, salud y sostenibilidad como talleres sobre lavado de manos, gestión menstrual, producción de jabones a partir de aceite reciclado y cuidado de los espacios intervenidos, integrando salud, ambiente, economía circular y participación comunitaria.

8 espacios comunitarios | 1.200 personas alcanzadas por mejoras de infraestructura | 220 participantes en propuestas socioeducativas.

“ Estamos muy agradecidos a los chicos de Sumando, que nos ayudaron muchísimo. Tenemos baño, que antes no lo teníamos. Tenemos la red que hicieron todo con agua fría, agua caliente. Tenemos una bacha grande en la cocina. Somos varios vecinos que hacemos esto todo a pulmón. Estamos muy agradecidos a toda la gente que pudo colaborar, porque todo llega a donde tiene que llegar y uno lo hace con mucho cariño.”

Miriam, responsable de “Los amigos de Ezequiel”, Villa Inflamable

Agua, comunidad y sostenibilidad

Las implementaciones de 2024 y 2026 parten de una misma convicción: una obra puede resolver una necesidad concreta, pero su impacto crece cuando se construye junto con la comunidad. Por eso, Sumando por el Agua no trabaja únicamente sobre cañerías, tanques, cocinas o baños. Trabaja también sobre los vínculos, los conocimientos y las capacidades que permiten sostener esas mejoras.

Mejorar el acceso al agua es mejorar las condiciones para cocinar, aprender, cuidar, encontrarse y organizarse. Es fortalecer espacios que todos los días hacen comunidad. Porque cuando mejora un espacio comunitario, mejora todo el barrio.


Mejorar el acceso al agua es mejorar las condiciones para cocinar, aprender, cuidar, encontrarse y organizarse. Es fortalecer espacios que todos los días hacen comunidad. Porque cuando mejora un espacio comunitario, mejora todo el barrio.